El Gobierno acelera retiros voluntarios y busca reducir hasta 5.000 empleos públicos antes de agosto

La administración nacional avanza con un nuevo tramo de reducción del Estado, centrado en organismos descentralizados. La estrategia combina retiros voluntarios, achique de estructuras y revisión de personal.
Actualidad26 de mayo de 2026San Roque NoticasSan Roque Noticas

El Gobierno nacional aceleró el plan de retiros voluntarios en organismos públicos con el objetivo de reducir entre 4.000 y 5.000 empleos antes de agosto. La medida forma parte de la política de achicamiento del Estado impulsada desde el inicio de la gestión de Javier Milei.

La estimación surge de los equipos vinculados al Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado. El cálculo contempla el impacto de los programas ofrecidos desde marzo en distintas áreas del sector público.

El foco está puesto especialmente en organismos descentralizados. Se trata de estructuras estatales que, aunque dependen del Poder Ejecutivo, tienen administración propia y concentran una parte importante de la planta de personal.

El Gobierno busca bajar el gasto salarial sin avanzar únicamente con despidos directos. Por eso, los retiros voluntarios aparecen como una herramienta para reducir dotación con menor nivel de conflicto.

La estrategia oficial se complementa con no renovación de contratos, jubilaciones y revisión periódica de estructuras. Desde la llegada de Milei al poder, el empleo público nacional ya tuvo una reducción significativa.

Según datos publicados sobre la evolución del sector público, en dos años y tres meses de gestión se registró una baja de 66.405 puestos entre la Administración Pública Nacional, empresas y sociedades del Estado.

La mayor parte de esas desvinculaciones se produjo en la administración descentralizada, seguida por empresas públicas y administración central. Esa distribución explica por qué el nuevo tramo vuelve a apuntar a organismos con estructuras amplias.

El Gobierno sostiene que la reducción del Estado es necesaria para ordenar las cuentas públicas. La oposición y los gremios, en cambio, cuestionan el impacto laboral y advierten sobre posibles efectos en la prestación de servicios.

El avance de los retiros voluntarios se da en un contexto de reorganización administrativa más amplio. La administración nacional intenta consolidar una estructura más chica, con menos personal y menor gasto operativo.

La discusión de fondo seguirá abierta: para el oficialismo, el achique estatal es parte del ordenamiento económico; para sus críticos, puede afectar capacidades básicas del Estado. Lo concreto es que el Gobierno decidió acelerar el proceso y fijó agosto como horizonte para una nueva reducción de personal.